Brindis por el Tour por Carlos Arribas

Brindis por el Tour por Carlos Arribas

Titulo del libro: Brindis por el Tour

Autor: Carlos Arribas

Número de páginas: 78 páginas

Fecha de lanzamiento: June 26, 2013

Editor: EL PAÍS Selección

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Carlos Arribas con Brindis por el Tour

Como bien se sabe, Dios creó los Pirineos no para señalar el fin de Europa, sino para que los españoles ganaran la montaña del Tour. Fermín Trueba (la Pulga de Torrelavega), Julián Berrendero, Loroño, Bahamontes (el Águila de Toledo), Julio Jiménez (el Relojero de Ávila) fueron lo que fueron, la expresión más pura de la idiosincrasia más española, esa raza de hombres pequeños y renegridos, medio africanos, que no temían a las alturas, y volaban, gracias a los Pirineos. Ellos fueron el Tour para España (y la imagen que aún, cumplida la ‘grande boucle’ 100 años, se ha encolado a todos los ciclistas españoles, y los belgas y los holandeses son culones, y los franceses estilistas, y los italianos hábiles, como también bien se sabe que los españoles ciclistas son también mujeriegos hambrientos, toreros y bailaores flamencos…) y para el Tour España solo existía cuando llegaban las montañas (y no solo los Pirineos, también los Alpes y el Puy de Dôme, perdido en el Averno de los volcanes, y el Mont Ventoux en la Provenza de lavanda y sol) hasta que Fausto Coppi, quien pese ser italiano no solo era muy hábil sino también muy bueno y ateo, le convenció a Bahamontes de que podía ganar el Tour.

Federico ganó el Tour en el 59 y después, en el 73, Ocaña, que no era solo escalador sino gran contrarrelojista. Y aunque fueran victorias que llegaban como ecos de ecos (en el 59 con las imágenes del No-Do, en el 73, en blanco y negro y directo, en las teles que se veían en los bares o en la casa de los vecinos ricos), la conciencia de los españoles, el convencimiento de que solo valían para ganar en las montañas, empezó a cambiar. Fue el prólogo de la década dorada del ciclismo español, la de Perico e Indurain, del 83 al 95, aquella en que los campeones del ciclismo eran también los grandes campeones del deporte español.

Los últimos años, los españoles han seguido ganando el Tour, y más que nadie, y varias veces, pero aquellos Pereiro, Sastre o Contador, son unas figuras más de un deporte de unos tiempos que genera figuras todos los fines de semanas. Ya no son los campeones únicos, los más grandes, ni el ciclismo el gran deporte, ya solo son los campeones de los fines de semana de julio, y el ciclismo un deporte como otros. Ya no son como los antiguos, seres y personajes surgidos de novelas neorrealistas, del hambre y la emigración, sino chicos normales con un talento que han sabido trabajar. Pero, pese a todo, siguen existiendo los Pirineos, gracias a Dios, donde los escaladores vuelan y ganan el Tour.

Carlos Arribas